Oscar Rivera
Ahora debo explicar:
Los capítulos de "Año Nuevo" me parecieron algo largos, por lo que consideré dividirlos mientras intentaba recuperar algún back up de imágenes y ese capítulo debería terminar con este video.
video 1

resumiendo por oscargriveraler1

La clásica reunión de año nuevo, los previos, o las parrilladas sin parrilla, muchos momentos divertidos y eufóricos que se guardan en la memoria de nuestro clan.

De otro lado, no podía obviar lo aprendido, llevaba conmigo un conocimiento inquieto que me incentivaba a encontrar un lenguaje común que pudiera compartir mis experiencias, aquello que puedo decir ahora, luego de atravesar por un proceso para entenderlo, y ya hoy estamos a puertas de una nueva era una transición a un gran cambio, a una evolución.

No se trataba de entender, sino de asumir.

*Nota: juzguen los capítulos por el final y no por el proceso que me lleva a contar aún estos hechos.


"Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo,
Cuando miras largo tiempo a un abismo también este mira dentro de ti."
Friedrich Wilhelm NietZsche - Más allá del bien y el mal

La caída

Los días pasaban inquietos y expectantes en la nueva curiosa memoria, en el nuevo amanecer. La memoria se bloqueó y esmeró en obviar muchos recuerdos, en respuesta a aquella manía de relacionar cada hecho con algo que pudiera sucederles. Era como si adonde mirase la encontrase a ella.
El primer día de trabajo, encontré la foto de la familia de un compañero de labores en el sitio, me retrotrajo a más de una conversación; luego estaba la conversación de mi jefe que trataba cariñosamente a su novia al igual que yo lo hacía algún tiempo, coincidentemente era el mismo apelativo; una llamada de coordinación de una secretaria externa, me pedía encarecidamente que la ayude respecto de un tema en particular ya que estaba en sus primeros días de trabajo. Otra llamada sobre una oferta laboral no para mi sino para ella, me llevó a explicar que, no podía tener contacto con ella. Una noticia sobre un terremoto en Los Angeles me llevaba a imaginar lo poderosa que se volvía la naturaleza, una fuerza violenta, una vibración creciente que captaba mi atención de una manera no muy coherente sino mas bien morbosa al ver lo que había sucedido, caí en la cuenta que me abstraje por unos segundos, intentando satisfacer la sed de mi ego expectando con cierta sonrisa sarcástica, sin medir la magnitud de los hechos, ni los que estos significaban realmente. Era expectar el caos con la ligera satisfacción de que hubiera dañado o dado algún susto a alguien que no era una persona grata para mi. Era la satisfacción de venganza en expectativa, era como si al ver esas imágenes viera reflejado su mundo destruido, similar pero no comparable de como yo vi el mio, como si Gaia se hubiera tomado el tiempo necesario para ejecutar mi plegaria.
Era como si cada vez que veía las imágenes me perdiera en los laberintos del egoísmo, cómo si de pronto un lado se volviera frío, y sólo fueron segundos.
Salí de aquella abstracción y en realidad si hice un comentario sarcástico, como deseando que alguien estuviese allí y no me refería a aquellas que protegí. Saboreé de mis labios la amargura, mi memoria recordó pesadillas, y dolores de pecho, un sangrado en la madrugada.
Volví la mirada a la realidad, y caí en la cuenta de la magnitud de aquel dolor masivo, de aquella histeria, de aquella destrucción, de la responsabilidad de mis pensamientos, fundados en un motivo pasional, con el fin de satisfacer una necesidad personal injustificada, caía en la cuenta de que si el caos me empezó a satisfacer, internamente estaba hecho un caos.
Una puerta cerrada a memorias parecía dejar entrever sentimientos encontrados, un odio parecía alimentarse de mis pensamientos egoístas y negativos, de mi venganza de lo que a mi me parecía injusto. Una pesadilla nocturna no era sino un mal rato, que me daba el motivo suficiente para mirar al espejo con enojo, como si atrás de él alguien fuera a escuchar, cómo si alguien pudiera ver, una furia que se revelaba cada vez más , entre recuerdos e imágenes determinación y un acto que se convertía en furia el odio de un recuerdo, o de varios.

Finalmente fue la atención al consejo dado: no te acerques. 
El caballero respetaría el hechizo del halcón, pero algo en su camino lo consumía, lo trastocaba. De cuando en cuando miraba al espejo viajando en su memoria, en los malos recuerdos que podía guardar, en aquellos que le alimentaban de un coraje furibundo, de una fuerza incontrolable, de un fuego apasionado que corría a través de sus venas, de una mirada que ya no guardaba lugar para la inocencia, sino que se lucía poco amical y se alimentaba cada vez más de su propia furia. De una actitud retadora, de una incomprensión de razones, de una negación de hechos.

VEREDICTO
el tiempo apremia...

A lo leído en todos los capítulos, es momento de exponer el caso.
Si te quitasen lo que más amas en este mundo (piensa en alguien), si a ello le sumáras pesadillas o hechos que te hicieran perder la razón, si estuviera en tus manos la oportunidad de ajusticiarte, ¿qué hubieras hecho con la bruja del cuento, si amenazaba con la destrucción de tu mundo e ilusiones en tu reino, la destruirías?

Tú decides el final...

...sin embargo ese será el final de tu historia no de la mía, 
y eso te lo contaré el 12.12.2012.
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