Oscar Rivera
39. Preludio de Insensatez.-
La memoria me ha jugado malas pasadas, 
quisiera asociarlo a una memoria selectiva,
 pero para poder continuar esta historia, contaré lo que recuerdo.
 Así les dejo estas pequeñas historias:
- Otra perspectiva
- Pesadilla
- Visitas
- Mentiras Piadosas
- ¿Engreimientos?

Otra perspectiva.-
La vida cotidiana se me hacía sencilla, conversaciones, besos, abrazos, paseos, cariños, el trabajo, verlas a diario, tenía un ritmo de vida que giraba en torno a ellas. De vez en cuando teníamos nuestro desacuerdos como toda pareja, que luego terminaba en engreimientos, mimos, besos y abrazos.

Me costó mucho tiempo recordar cuando las cosas empezaron a ponerse incómodas, cuando sentía una presencia amenazante.
La visita del padre de la nena había sido anunciada, y ella se mostraba inquieta, más que inquieta erse mostraba incómoda, y las veces que conversaba por teléfono con él, era una constante discusión y recriminación hacia él por ciertas cosas.
A mi me inquietaba tanta permisibidad, quería intervenir de alguna manera, pues ella no debía estar incómoda, y él no tenía el derecho de afligirla.
Queria hacer algo sin incomodar a Mary como lo habíamos conversado.
Que se afligía, que esto y que el otro, renegaba: el subnormal sin vergüezna habla tonterías es un egoísta - decía-. Pero en fin, la notica era su próxima llegada en Octubre.
Está bien, por mi no te preocupes, sabes que te dije que no habría problemas.
Si se da la oportunidad de que me lo presentes pues bien, además ahora ya vas a poder tramitar el divorcio más rápido con él acá.... ese tema daba vueltas y vueltas entre nosotros.

"...aunque los cosas se pongan difíciles por la situación, vamos con calma.
El divorcio tomará cierto tiempo, mientras eso, yo puedo esperar.
He esperado 10 años para verte, así que puedo esperar
un poco más contigo a mi lado, y así continuar con nuestros planes..."

Soñábamos despiertos con las cosas que haríamos.. ¿y cuantos hijos?... ¿y cuando nos casaremos? - preguntaba de vez en cuando.
- Ahorramos todo el año que viene y planeamos algo interesante para el que sigue, ¡¿qué te parece?
Aquella vez tomó el añillo que yo usaba en ocasiones especiales y se lo puso en la mano. Haciendo referencia a un hecho futuro le dije: éste sólo es momentáneo.

"Pesadilla".-
Nos veíamos a diario. En alguna ocasión cuando se me hizo demasiado tarde, me quedé a dormir en la sala, de la casa de su abuela materna"
Mientras dormía sobre aquel sillón, noté de alguna manera consciente que alguién se me acercaba, no podía distinguirlo bien, supuse que era la sombra del abuelo o de la abuela, por la forma lenta de caminar, mientras ello pensaba: algo querrá obvservar.... la puerta, o quizás vigilarme que siga en el sillón. Debía ser eso de modo que entiendo por que se acercaba.
A escazos pasos de donde yo estaba, avanzó hacia mí rápidamente y violentamente se avalanzó sobre mi poniéndo sus manos sobre mi pecho.
Con fuerza me incorporé del sillón,  y al observar no había nadie ni nada. Mi respiración estaba agitada. No tenía pánico pero tomé conciencia de aquella presión en mi pecho nuevamente, aquella que me incomodaba constantemente. Algo que me causaba angustia, algo que no permitía que esté mucho tiempo allí. Recé y descansé. A eso se le llaman pesadillas. Algunas son mientras duermes, la otra es aquella sensasión de malestar cuando estás despierto y no puedes dormir.

Una vez paseando a la nena por el parque le contaba sobre algunos temas poco comunes, más vinculados con la metafísica ó temas paranormales. Temas relacionados al estado Alfa (estado en el que no estás ni dormido ni despierto), punto preciso para iniciar los viajes astrales, desdoblarte, salir de tu cuerpo. Quería que con esta conversación ella se sienta familiarizada con estos temas, que los vea con normalidad, para que entienda la naturalidad de su don, el sexto sentido que tenía. De esa misma manera podría explicarle una serie de coincidencias tras su llegada, la presión en el pecho, la extraña energía, le explicaría como yo entendía la sombra que me despertó aquella noche, podría explicarle lo que sentía alrededor.
Pero en un momento de la conversación me dijo:
No me gusta hablar de eso, esos temas me dan miedo, prefiero no hablar de esas cosas.
A sabiendas de la experiencia que tuvo cuando pequeña, respecto a ciertos eventos sobrenaturales, y otros similares ya de adulta, entendía la magnitud de aquella impresión causada. Entendí que debía lidiar sólo con este tema, particularmente no sentía miedo sobre ello, era curiosidad. Pero ella ya me había dado su opinión no quería presionarla al respecto, y la curiosidad siempre estuvo allí en el ambiente. Cuando más cerca de ella más amplificados mis sentidos. Y si ella quería ignorar el tema, pues me quedaba a mi cargar con esas sensaciones sólo hasta que el momento adecuado llegue, hasta descubrir por que sucedía todo ello.

Visitas.-
Habían conversaciones relacionadas ante la insistencia de su ex-cuñada y una propuesta que la tenía incómoda. Que la mamá también iría por las mismas fechas a visitar Lima a juntarse con todos sus nietos y quiere hacerle un recibimiento en el aeropuerto insistía e insistía.
Yo traté de hacerle entender que es por la bebe.
Y ella dijo: pero es que estos no entienden que no tengo nada que ver con ellos.
Tiempo despúes recordé una conversación en la cual mencionaba que le parecía extraño que dicha señora la agregara al facebook, no la había visto en más de 7 años, pero que si era por su nieta pues no había problema. El papá de la nena no quiso que se acerque a ella. Y ella por otro lado me contaba aquella vez que esta señora le tenía cólera.
No profundicé mucho en ésta parte, desconocía algunas y conocía otras razones, la causa de ese conflicto madre-hijo, o de aquella indiferencia suegra-nuera.


Meses después me anduve preguntando: ¿Cuándo fue que dejamos de ser los que éramos,
cuándo empezó a hacerse presente esa insensatez?
Y me di cuenta que fue cuando dejamos entrar a los demás en nuestras decisiones.

De otro lado, la insistencia de la abuela paterna de la bebé por escucharla por teléfono o interactuar con la nena, permitió poco a poco que ella se acerque al entorno, esto con la anuencia de Doña Ada. ("anuencia"... alcahuetería diría yo)
Siendo esto así, con la tensión generada por el padre, discusiones telefónicas, amenazas, etc., empezó a crecer un malestar vinculado a la espectativa de su llegada.
Un día llegamos de la calle y doña Ada alarmada dijo: Mary!, dice la mamá de Fco. que no dejes que por nada del mundo se lleve a la bebe, que tú no sabes de lo que él es capaz.
Ví los gestos de angustia de Mary y por dentro me dije: Carajo ahora sí se jodió la cosa....
 - Si ella es su mamá y hablá así de su hijo debe ser por algo, ¿no es cierto? - agregaba la Sra. Ada.-
Mary callada, con mirada de aflicción; yo queriendo anticiparme a cualquier acción poco favorable, mi cerebro empezó a ponerese en las miles de situaciones. Así trataba de preveer cualquier contrariedad

Pero vamos al análisis de los hechos que tal alcachuatería telefónica de la abuela para llamar de USA hasta Perú a cada rato... en fin.
Así con opiniones de terceros, fuimos llenándonos la cabeza con problemas aún inexistentes, el stress, las diversas situaciones para estar seguros de que el padre de la nena no tenga opción de secuestarla, como había insinuado la propia madre, como repetía preocupada doña Ada. De pronto mi instinto protector parecía asomar rasgos de paranoia, no podía permitir que algo les suceda a ellas.

Mi raciocineo se tornaba extraño. Mi sentido pragmático para salir airoso rápidamente se estaba tornando sombrío. La habilidad del tuno para caer bien parado ante cualquier evententualidad se veía opacada. Unos chispazos de desconcierto entre la preocupación tornaban nuestra conversación en discusiones.
El hombre comprensivo, empezó a presionarla.

Algo generaba angustia en mi, toda aquella situación tensa, el miedo a perderlas quizás, y si te concentras en la idea negativa también la atraes.

NUMB (entumecido)

Mentiras piadosas (mentiras blancas).-
Una de las tantas noches que regresábamos a su casa luego del trabajo veniamos conversando tranquilamente. La preocupación ya se encontraba en el ambiente.
La forma como Mary me había complementado  era  no sólo en el corazón, sería en algún nivel del alma, de mi espíritu, de mi energía... desconocía ello.
Serían mis ganas de protegerlas, ó sería mi obsesión por algo ó quizás sería una terecera razón.

Aquella forma de sentir como de pronto una energía atravezaba mi cuerpo, llenaba mi mente con imágenes, siendo una forma de advertencia.
Mary! requerí su atención, mientras miraba hacia la pista frente a mi.
Qué?  -preguntaba ella-
Algo está pasando en estos momentos con tu abuela, no es nada malo hacia ella
..como qué? -preguntó-
No sé? no es a ella exactamente, es hacia mi.
Ella suele ser bromista sarcástica.... jodida, pero ella va a cambiar su forma de ser conmigo.
Cómo sabes?
No sé, sólo lo sé.
No recuerdo si se lo dije, pero esas continuas llamadas estaban contribuyendo a la tensión en el entorno y en esta situación me encontraba sólo.

Llegamos a casa ...la nena, abrazos, besos oh felicidad!!
Yo tenía que ir al baño.
Hacía un buen rato que tenía con una molestia en la nariz, aquella presión en el pecho cada vez que ingresaba a la casa de sus abuelos, se había hecho presente nuevamente, con cierta intensidad.
El espejo del baño abarcaba  la pared de lado a lado, y miraba en el espejo con extrañeza, como buscando algo, a alguien, quería poder ver más, y me sentía frustrado de no poder ver con los ojos, lo que sí podía sentir a través de mis otros 5 sentidos; y es que si fui al baño, fue por el repentino sangrado que sentía dentro de mi nariz.
Miraba a distintos puntos del espejo tratando de encontrar "ese algo" y saber que hacer.
La sangre empezó a derramarse sobre el lavadero, me limpiaba una y otra vez, y otra vez, y otra vez.
Seas lo que seas no me alejarás de ellas - decía por dentro - seguía buscando... quería ver algo. Cuando pensé que ello ya se había detenido, el sangrado continuaba cada vez más.

Mary se asomó preguntó: ¿Qué te pasa?
Ah! no nada, es que por el frio a veces se rompen algunas venitas en la nariz, por el clima o cuando estornudo con fuerza.
Me miró raro, era lo primero que se me ocurrió, una mentira piadosa que correspondía a evitar los temas que la ponían nerviosa, como me lo había dicho días antes, esos temas le daban miedo y la tensión en el entorno ya era demasiado como para sumarle una preocupación que ni yo podía entender del todo.

¿Engreimientos?.-
La nena, la alegría de la casa, juguetona, feliz, inteligente e hiperactiva como suelen ser la mayoría de los niños a sus 3 años. En ocasiones la nena se quedaba en silencio, sentada mirando hacia cualquier punto, si alguien interactuaba con ella, pues simplemente ignoraba el mensaje, el requerimiento o que hiciese algo determinado.
Se retraía y de un momento a otro empezaba a gritar sin razón aparente, nunca se sabía que quería, al principio pensé que era atención, fue en varias ocasiones dentro de la casa, alguna paseándola en el coche, y aquella actitud estresaba a Mary, quien eventualmente se estresaba con este hecho cuando tenía sus migrañas. Si hubiese sido engreimiento de la nena por algo determinado, pues nunca estuvo relacionado con un hecho específico, siempre fue en ocasiones de un cierto relajo.


Con todo lo anterior contado dando vueltas, hubo algo que empezó a ponerme tenso por mi lado, y es que el trabajo de consultoría que tenía, empezó a peligrar. La burocracia empezó a poner obstáculos en los trámites que solía realizar para las autorizaciones de investigaciones clínicas. La empresa americana replanteó su inversión pues la crisis económica a nivel mundial, empezaba a enfocar sus prioridades en las inversiones realizadas en otros países que no presentaban tantos obstáculos como los que se presentaban últimamente. Los ingresos se redujeron considerablemente.
Felizmente por mi lado, daba clases de Capoeira en una universidad, esto ayudó a amortizar mis ingresos, pero ya existía una reducción en los mismos. Y mi concentración trataba de buscar soluciones en las negociaciones para la autorización de la investigación en el país.
Este hecho no me permitía pensar con claridad sobre los otros problemas. No encontraba las soluciones adecuadas, y de alguna manera me veía ingresando a un entorno de preocupaciones que poco a poco afectaron la lucidez de mis pensamientos, de mis planes.
Y así poco a poco fui otorgándole involuntariamente un lugar cada vez más amplio, a la insensatez.

Estas son algunas memorias que no he sabido encajar en los capítulos próximos por publicar.


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